Mala suerte

Ya es mala suerte que el primer martes de la temporada sea martes y trece. En Málaga la mala suerte o el bajío se lo atribuimos a muchas causas, pero la de la fecha de hoy es un clásico para todos salvo para los ingleses, que son más de la cinematográfica fecha de viernes 13.

Empezamos por tanto con mal augurio, mala suerte pensarán los hermanos de la archicofradía de la Expiración, que no podrán sacar el trono que ellos quieren en la procesión que con motivo del 25 aniversario de la coronación de la Virgen de los Dolores realizarán el próximo mes de octubre. Sin entrar en el jardín que cualquier tema relacionado con las cofradías malagueñas representa, sólo decir que el motivo de atracción turística y motor económico como he leído en algún lugar no me parece el más adecuado, porque ya puestos, podemos sacar todas nuestras imágenes en procesión cada mes o cada fin de semana alterno que no coincida con el Málaga. Que hagan lo que quieran pero que el motivo no sea el económico. No comerciemos con las vírgenes.

Mala suerte o queja de su existencia para los padres de alumnos que tienen que hacer un desembolso terrible. Todos los informativos abren con la noticia de que hay mucho que invertir en estas fechas en libros y ropa y es un suplicio para los padres. Me juego el pescuezo a que en un par de meses los mismos padres tendrán que invertir en la consola de última generación el mismo importe o más y para eso no habrá quejas de mala suerte.

Mala suerte en este martes y trece de «ni te cases ni te embarques», o por lo menos no te intentes embarcar en el Palmeral de las Sorpresas ni aledaños en bicicleta. Está recientemente prohibido. Así te lo comunican los amables policías locales de la zona. No debe haber carril sorpresa ni palmeral ciclista válido para disfrutar de la zona a dos ruedas, el motivo, por lo visto, accidentes pasados.

Articulo publicado originalmente el día 13 de septiembre en La opinión de Málaga



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